Este decir incurable
mitad música, mitad sueño, mitad poesía
es otra forma de abrazo
de vuelo
Conjugado presente con misterio
expuesto al segundo que escapa
entre eterno, olvido y belleza
Caida infinta desde el orden
en que cada cuerpo ofrece una edad sin nombre
donde se nos extinguen las olas
que derribaron mentiras
¿Pero no son las nubes un emisario?
¿Un cuerpo celeste de duda, de convulsión ante el rayo?
Con la sangre corriendo a raudales
este grito de sangre nueva
martes, 14 de septiembre de 2010
lunes, 13 de septiembre de 2010
Instrumentos de sol
Todo un mundo entre nuestras manos;
el amor nacido trás el rayo
que iluminó al mar en la mirada
y al vértigo bajo el blanco flujo de las letras
Nuestra verdad, más cierta que el cuerpo
tan necesaria en este mundo de silencios
de olvido
no dejará de palpitar entre la niebla
El revés negro corriendo en el torrente sanguineo
que atravieza signos, muecas y ruinas
no consumirá más al tibio temblor que nos recorre desde la orilla
Todo un mundo cabe, siempre tan breve
siempre hasta que el corazón lo perdona
Seamos profundamente amados,
que al caer soñaremos, como hasta hoy lo hemos hecho
con una belleza al fondo desnudo del velo
deshilandose en nuestra boca
Cantemos a las transformaciones posibles
ocurridas en este instante
abandonemos al mundo ciego nacido en el pasado
sin centro, a merced del miedo
Entre nuestras manos
capturemos otra vida
que escuche "no ser"
y se aleje titubeante
el amor nacido trás el rayo
que iluminó al mar en la mirada
y al vértigo bajo el blanco flujo de las letras
Nuestra verdad, más cierta que el cuerpo
tan necesaria en este mundo de silencios
de olvido
no dejará de palpitar entre la niebla
El revés negro corriendo en el torrente sanguineo
que atravieza signos, muecas y ruinas
no consumirá más al tibio temblor que nos recorre desde la orilla
Todo un mundo cabe, siempre tan breve
siempre hasta que el corazón lo perdona
Seamos profundamente amados,
que al caer soñaremos, como hasta hoy lo hemos hecho
con una belleza al fondo desnudo del velo
deshilandose en nuestra boca
Cantemos a las transformaciones posibles
ocurridas en este instante
abandonemos al mundo ciego nacido en el pasado
sin centro, a merced del miedo
Entre nuestras manos
capturemos otra vida
que escuche "no ser"
y se aleje titubeante
sábado, 11 de septiembre de 2010
jueves, 9 de septiembre de 2010
trascendencia

Gustav Meyrink, escritor místico que, sin saberlo, era asimismo un poeta de la psicología profunda, dejó dispuesto que en su tumba debería aparecer como único símbolo una cruz de brazos iguales, formada por dos simples líneas cruzándose en ángulo recto, como partiendo el espacio en cuatro cuarteles en los que deberían escribirse las letras V- I- V- O, que, como explicaba para quienes no supieran latín, corresponden a la primera persona del singular del presente de indicativo del verbo vivere, que significa: yo vivo.
Por: Luis Montiel/ Fractal
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